Okupar el espíritu libre

Muere Zapata

Posted: Marzo 1st, 2010 | Author: Rocío Silva Santisteban | Filed under: Kolumnas | Tags: | No Comments »

Imagen de previsualización de YouTubeVideo realizado en La Habana por la bloguera Yoani Sánchez: entrevista a la madre de Orlando Zapata.

Justamente cuando José Ignacio “Lula” da Silva y Hugo Chávez aterrizaban en La Habana, estalla en la isla el caso de un preso que ha muerto por una prolongada huelga de hambre. Orlando Zapata Tamayo tenía 42 años y 83 días sin probar comida sólida cuando su cuerpo no resistió más y murió en un hospital de La Habana, adonde lo habían trasladado desde Camagüey (ahí lo estuvieron alimentado por vía intravenosa). Zapata había sido capturado en el año 2003 y sentenciado a tres años de prisión por desacato, desorden público y desobediencia, aunque posteriormente en prisión y por “indisciplina” fue acumulando condenas hasta llegar a 30 años. Zapata ha sido considerado por Amnistía Internacional como un preso de conciencia. 

Algunas versiones desde la isla sostienen que Orlando Zapata, quien era albañil y afrocubano, apenas era un preso común que “entraba y salía de prisión” y que por su condición había sido “utilizado” por la contra-revolución como chivo expiatorio. Sostiene Enrique Ubiera de Cubadebate lo siguiente: “Transformado después de muchas idas y venidas a prisión en ‘activista político’, Zapata fue el candidato perfecto para la autoejecución”. Obviamente este último sustantivo tiene reminiscencias de la tristemente célebre “autotortura” de Leonor La Rosa anunciada así por Martha Chávez. Además agregan que la bloguera Yoani Sánchez, así como otros disidentes, estarían “utilizando su cadáver” como buitres y que en realidad quienes lo han matado no son los dirigentes del gobierno, ni las condiciones ignominiosas de prisión, sino los propios contrarevolucionarios con sus juegos de poder.

Así como la versión de Leonor La Rosa fue enrevesada y no del todo transparente, no dudo que la historia de Orlando Zapata sea laberíntica y esconda algo, pero la versión de los hechos proclamando a Zapata como un “cadáver útil” desde la isla y sus representantes oficiosos –más que oficiales– es, de por sí, absolutamente cínica. Repulsivamente cínica. Y creo que es un deber de cualquier persona comprometida mínimamente con los derechos humanos dejar constancia que un preso de conciencia internacional ha muerto en Cuba por mantener su voluntad de seguir una huelga de hambre hasta las últimas consecuencias.

De la misma manera como Margaret Thatcher dejó morir a Bobby Sands, el activista del IRA tras 66 días de huelga de hambre; Raúl Castro ha hecho lo propio con Zapata, quien –como dice el poeta Heriberto Hernández– no es ni poeta, ni político respetable, ni ex miembro de ningún congreso, ni cámara, ni camarilla, sino un obrero, negro, pobre entre los pobres, de hecho con educación y salud gratuitas y seguras de por vida, pero sin la posibilidad de poder hablar sino a través de su cuerpo. Lo único que le pertenecía era precisamente ese cuerpo de albañil y plomero, y una voluntad férrea para llevar a cabo una “huelga de hambre de verdad”. Como dueño de su propio cuerpo lo convirtió en símbolo para atravesar todas las censuras y no ha sido sino a través de la muerte de ese cuerpo que el hombre, Zapata, ocupó su lugar. Hablar de “autoejecución” es realmente indignante: la muerte como posibilidad de “nombrar” –de convertirte en símbolo para “hablar”– es perversa siempre, sobre todo, cuando se dicen discursos de un lado y otro, de la revolución y la contrarevolución, con el cadáver de un disidente de conciencia de por medio. 

Esta kolumna ha sido publicada el domingo 28 de febrero de 2010.


IZQUIERDAS

Posted: Febrero 23rd, 2010 | Author: Rocío Silva Santisteban | Filed under: Kolumnas | No Comments »
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Mitín en plaza 2 de mayo (Foto Giancarlo Tejeda).

Hay quien dice que las elecciones destruyen a la izquierda. Obviamente no se trata necesariamente de los maoístas de antaño que consideraban a todos los que no comulgaban con el “correcto camino del proletariado” como unos oportunistas electoreros, infantiles y revisionistas. No, al contrario. Me refiero a aquellos que sostienen que cuando se viene una elección –y todo el mundo de nuevo y a acomodarse– se producen problemas de matiz que finalmente fragmentan a la precaria izquierda peruana. ¿Por qué si las propuestas de corrección del modelo neoliberal que comulgan con una mística de justicia social y redistributiva son, en el fondo, muy parecidas unas a otras?, ¿por qué no cabe la posibilidad de un espacio –no sé si frente, acuerdo, polo, movimiento, o lo que quieran llamarle– que aglutine no solo por cálculos electorales, sino precisamente, por ideas comunes?, ¿qué ofrecerles a todos los jóvenes que no tienen ni la menor idea de lo que fue Izquierda Unida ni se acuerdan haber tomado vasos de leche en nombre del tío Frejolito?

Hoy ese amplio espectro de las diversas izquierdas –nacionalistas, internacionalistas, medioambientales, proéticas, militantes, activistas, socialistas– deben construir no solo la unidad sino un nuevo discurso que hable, que sea visible, que diga algo, más allá de la cháchara en sordina a que nos tienen acostumbrado el lenguaje de las ONGs, del desarrollismo, de lo jurídico, del feminismo. Mística: eso es lo que se requiere. Apelar al otro. Significar algo. Hablarle cara a cara y sin temores al peruano o a la peruana que votará por primera vez y que ha sobrevivido aprendiendo en la niñez a la despolitización de la sociedad. No subestimar a los jóvenes, por el contrario, exigirles que sean ellos los protagonistas de la nación.

Para eso por supuesto se requiere de vocación de poder. Pensar en elecciones, pero sobre todo, pensar en una recomposición de las formas de organizar la democracia. Y para eso es necesario radicalizar la democracia en el sentido más prístino posible: me refiero a participar efectivamente del gobierno a través de muchas formas de representación y acción. Lo que sucede es que este modelo, al que están tan acostumbrados los sectores populares que deben gestionar desde el agua hasta la luz, exigen del ciudadano/a. –¿“pobladores”?– dejar de lado la pasividad del voto cada cinco años. En un país profundamente autoritario, donde se prefiere dejar al “líder” la resolución de los problemas y la ejecución de las soluciones, la facilidad de vegetar como ciudadano abona una modorra política y moral que definitivamente está en las clases medias y medio-altas identificadas con un mundo ilusorio de consumo y servicios. Esa modorra es la otra cara de la moneda del boom del equipamiento del hogar, de las 4×4, de las casas de playa minimalistas. Esa modorra política no puede contagiar a todo el espectro social.

Como decía Friedrich Hölderlin, “los pueblos se amodorran pero el destino no deja que se duerman”. Así que, antes de que el destino nos lance su cubo de agua a los ojos, es preferible levantarse y pasar a la acción. Y si bien es cierto que se requiere revisar el sistema de partidos, e incluso, dejar una puerta abierta a los movimientos sociales organizados y a otro tipo de participación política no-partidaria, ahora más que nunca es necesario renovar el lenguaje de las diversas izquierdas. En un mundo donde lo abstracto deviene en inútil frente a lo mediático y visual, es necesario condensar el discurso, unificarlo, darle vida, fuerza, vitalidad, belleza, ligereza, eficacia. Descartar de una vez y para siempre aquellas palabras que por usadas y re-usadas, se vuelven retórica, y pierden definitivamente su color: “articulación”, “fuerzas progresistas”, “cambio”, sobre todo esta última, tan devaluada por ese antojadizo uso anaranjado.

Esta kolumna fue publicada en Domingo de La República el 21 de Febrero de 2010.


Hambrienta de amor

Posted: Febrero 15th, 2010 | Author: Rocío Silva Santisteban | Filed under: Kolumnas | No Comments »
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Fragmento de cuadro de Marlene Dumas.

El domingo siempre es el día más cruel. A veces, cuando la luz del sol no sale, cuando todo se anega de una especie de charco húmedo y sucio, el domingo se convierte en un espacio tortuoso, un vacío fuera de la rutina que nos anestesia y nos salva, esa rutina laboral y semanal que nos aleja del asqueroso pantano de la depresión. Por eso mismo la depresión es dominguera. Para la depresión de verano, sobre todo, de un domingo que es 14 de febrero, no hay partidos de fútbol, ni ceremonias en la iglesia, ni sol ni cine ni playa ni juegos de los niños en el parque, ni cebiche ni pisco sour. La depresión acecha los domingos de la peor manera: por la espalda y sin chaleco antibalas.

Y tenemos miedo. Al borde del enamoramiento, al borde del desamor, al borde del aburrimiento: tenemos miedo una vez más porque simplemente estamos al borde. El abismo. La sima. La profundidad de un cañón. Aunque la última vez se haya sufrido demasiado, tanto que una se puede preguntar sin sarcasmo: ¡¿cómo era posible?! Una vez más extendemos las manos al cielo con los ojos apretados y con pánico a que el halcón del dolor hinque su pico y lo clave en el centro, pero las extendemos porque, en América Latina así como en otras partes del orbe, muchas mujeres somos unas hambrientas de amor. No con hambre sexual, ni siquiera con desesperación ni con ansiedad de bulímica, sino con una intranquilidad interior que nos roe poco a poco.

Y una puede llegarse a convencer de que hay seres humanos especialmente destinados a sentir el dolor: una sensibilidad especial que lo percibe todo, como una antena, para encontrar espacios de dolor en los otros y creer que se pueden volver una amenaza contra nosotros mismos.  Pero eso es imposible porque el dolor es innombrable, es incomunicable, no se puede asir jamás excepto como una vibración extraña. Algo como una corriente eléctrica en la zona derecha del cerebro. Algo como un temblor en los dedos. Algo como ese sabor salado de las lágrimas.

¿En el día del amor cuántas mujeres recorrerán las cicatrices que sus amores les han dejado sobre el cuerpo para recapacitar sobre sus propias vidas?, ¿en el día del amor cuántas mujeres se atreverán a decirse a sí mismas que, ese hombre, maltratador, mentiroso, sacavueltero, no es necesariamente el sapo que al besarlo se convierte en príncipe? ¡Ay qué de sapos hemos besado en nuestras vidas! ¿En el día del amor qué mujer podrá poner encima de esa necesidad de protección y de pareja la dignidad para decir basta a la agresión, basta al chantaje sexual, basta a los malos tratos psicológicos? Esa mujer, la que diga basta de una vez, la que sobre las cenizas de todo lo vivido, sobre el abismo del pánico, pueda sobrevolar con miedo sobre las puntas de sus pies, esa mujer se habrá salvado y habrá salvado a sus compañeras. En el día del amor no es posible pensar que el amor masacra, destruye, arruina, devasta, arrasa como un huaico cortando toda comunicación a su paso, porque el amor es siempre construcción y nunca tener que pedir perdón.

Esta kolumna ha sido publicada el 14 de Febrero de 2010 en La República, en el día de los enamorados y del año nuevo chino: Año del Tigre de Metal.


Las imbecilidades de la CIA en el Perú

Posted: Febrero 4th, 2010 | Author: Rocío Silva Santisteban | Filed under: Kolumnas | Tags: | No Comments »
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Verónica Bowers y su hija: ambas muertas por "fuego amigo".

Un video de cinco minutos tomado desde el avión de inspección de la DEA ha salido a las pantallas norteamericanas con gran escándalo: en él se demuestra que no hubo contacto directo con la avioneta de una familia misionera antes de balearlos y matar a la madre y a la niña de dos años. Esto sucedió en la selva peruana en 2001.

ABC news ha colgado este video que muestra y presenta la conversación previa entre agentes de la DEA/CIA y militares peruanos en el que, sin mayor constraste de la información de la que sospechaban, deciden convertir a una avioneta sin bitácora de vuelo en un enemigo transportando droga al que deben abatir. Lamentablemente las personas que iban adentro de la avioneta no eran narcotraficantes sino misioneros, y el fuego alcanzó al piloto hiriéndolo y mató a la madre y a la niña.

Como sostiene La República: “como se recuerda el ataque ocurrió el 20 de mayo del 2001, cuando una avioneta de la CIA confundió al hidroavión que transportaba a Jim y Verónica Bowers, y a sus dos hijos, una familia evangélica, con narcotraficantes. La equivocación dejó sin vida a Verónica Bowers y a su hija de menos de un año; y a su piloto, Kevin Donaldson, gravemente herido”.

bowers_FR_B_FRIDAYLos operadores le piden al piloto de la avioneta que vire el rumbo hacia Pucallpa porque no tenían plan de vuelo autorizado. Al parecer esa frecuencia de radio no la escucharon. Se produce la confúsión y en una conversación algo absurda entre un angloparlante y un peruano, el primero comenta que no está seguros si la nave pertenece a los  ”amigos o bandidos”, el peruano o hispanohablante le responde: “bandidos, bandidos” y proceden a dispararle. Se escucha entonces la voz del piloto de la nave que grita: “me han herido” totalmente incrédulo y luego vemos que la avioneta ha caído al brazo de ún río.

La verdad que es un escándalo inconcebible lo que sucedió: una familia de misioneros que venían con buena voluntad y tal vez algo de ingenuidad a trabajar evangelizando en zonas del Perú a los que ni siquiera un peruano llega, son acribillados por soldados inexpertos, y por agentes norteamericanos que “recomiendan pasar a fase tres” sin haber realizado mayores contactos con la nave ni siquiera visuales como se puede demostrar en las imágenes. En un momento incluso los angloparlantes dicen: “I think we are making a mistake” y el otro angloparlante contesta que está de acuerdo. Si estaban pensando que cometían un error, ¿por qué siguieron adelante?

Los errores de la CIA, ya sabemos, se convierten en muerte inmediata e instantánea de personas inocentes, y al final, como siempre, desaparecen bajo la bruma del tiempo y de la burocracia estadounidense.

Pueden ver el video en la página de ABC news http://abcnews.go.com/International/video/cia-shoots-missionary-plane-9733289


Gerontosaurios

Posted: Enero 31st, 2010 | Author: Rocío Silva Santisteban | Filed under: Kolumnas | Tags: | No Comments »

dinosaurios_sombrasUn gerontosaurio no es un animal en extinción. En realidad, es un homo politicus, que debido a la incapacidad o desidia de sus coetáneos, que no contemporáneos, resuelve quedarse en el puesto político que desempeña como líder por los siglos de los siglos. Un gerontosaurio no es un político antiguo ni un setentero necesariamente: un gerontosaurio es alguien que no busca renovar su espacio político ni renovarse personalmente: un ex adolescente militante que vive mirando las luchas anteriores a la Asamblea Constituyente del 79. Alguien que cuando se ve en el espejo espera encontrar al joven barbudo que fue, aun cuando ya no tenga solo entradas sino calvicie franca y redonda. El gerontosaurio es un ser que tiene miedo a la renovación, porque él fue la renovación radical en un momento de su vida, y si para una mujer es complejo aceptar la vejez, para un gerontosaurio es casi un laberinto de intensidades viscosas. Por este motivo muchos gerontosaurios tienen cierta deficiencia de tolerancia a los saurios jóvenes, sobre todo si tienen pasta de líderes.

Yo pensaba que los gerontosaurios eran de izquierda: ¡ahí están tantísimos para demostrarlo! Aquellos líderes que a los 25 años ya militaban y enarbolaban banderas, y eran grandes oradores y hoy, percudidos por la cultura autoritaria, ni siquiera se atreven a escoger a un delfín… Pero estoy completamente equivocada: una ex compañera de la universidad y militante pepecista me comentó que en la derecha peruana el gerontosaurismo llega a niveles peores que en la izquierda: “la misma vejez que opina, organiza, manda, hace caja para sus bolsillos y ¡apaga cualquier intento de renovación!”. ¿Y en el aprismo? Hay manadas de gerontosaurios que alucinan que sus contendores son los “cuarentones” como si esta edad fuera una etapa de la juventud. La verdad que si alguien sostiene que Aurelio Pastor o Carlos Arana son jóvenes, entonces, es un irredento gerontosaurio con briznas de Alzheimer.

Un líder de la tercera edad no es necesariamente un gerontosaurio: por ejemplo Haya de la Torre nunca lo fue. Precisamente porque sabía que lo imprescindible para mantener la política en ebullición es la carne fresca, la mística de los jóvenes, las apuestas por mentes aún no contaminadas por las sumas y restas de los reacomodos electorales. Hoy en día un militante viejo y sabio de izquierda, cuyo nombre no menciono porque estoy segura de que no le va a gustar, pero que para dar ciertas pistas diré que es sociólogo de vocación y no de título e intenta diálogos con los jóvenes permanentemente, es en realidad más muchacho que aquellos que no se enlodan las manos; tiene canas y muchos años a cuestas, pero no pertenece a ninguna familia de reptiles.

Como bien dice el poeta Frido Martin, “el gerontosaurismo es un estado mental”, no una condición temporal. Lo más triste de todo es que hay gerontosaurios-bebés, que con las justas han participado de una asamblea, pero ya llevan las escamas a cuestas y están cambiando por enésima vez de camiseta. Son los más peligrosos.

Esta kolumna ha sido publicada en La República el domingo 31 de enero de 2010, al día siguiente de mi cumpleaños número 47.


Noticias diferentes desde Haiti

Posted: Enero 24th, 2010 | Author: Rocío Silva Santisteban | Filed under: Kolumnas | Tags: | No Comments » Imagen de previsualización de YouTube

Desde Haití llega una carta de un jesuita venezolano en la que menciona cómo los propios pobladores tuvieron que organizarse para recibir la ayuda que estaba llevando la Compañía de Jesús en la zona. Esta carta, que transcribo en su totalidad, da una idea menos estereotipada de los haitianos: no todos son unos salvajes, brutos y  violentos, sino que también, desde diferentes ámbitos, pueden auto-organizarse para recibir esa ayuda que el mundo está dando ante una catástrofe.

NOTICIAS DESDE HAITÍ DEL P. MARIO SERRANO MARTE, S.J. 

 

Estimados amigos,
Qué bueno poder leer los correos de tanta gente que busca solidarizarse con el pueblo Haitiano. En particular me alegra el que ustedes se estén movilizando pensando en la ayuda a largo plazo. Esto será muy necesario.

En estos momentos estoy en Haití coordinando esfuerzos junto a Kawas y Miller, compañeros jesuitas haitianos. De inmediato informo muy brevemente lo que hemos estado haciendo.

1. En  República Dominicana nos hemos articulado con las organizaciones religiosas y de la sociedad civil para dar el apoyo de forma coordinada y oportuna. Nos hemos dividido en diversas comisiones (salud, voluntariado, comunicación, relación con Haití, reconstrucción, contacto con donantes, acopio de donaciones) y nos hemos localizado físicamente en 5 puntos geográficos (Santo Domingo, Santiago, Dajabón, Elías Pina, Jimani, Pedernales y Puerto Príncipe). Desde estos puntos geográficos organizamos la ayuda, coordinamos el proceso, atendemos a las víctimas y levantamos información relevante.

Los jesuitas también nos hemos articulado con la vida religiosa (CONDOR) para ofrecer la ayuda. Uno de mis compañeros, Jorge Rojas, ha venido a Puerto Príncipe para acompañar una comisión que trabaja en ello. Por otra parte como jesuitas en AL estamos organizados para ir pensando dónde focalizar la ayuda que vamos recibiendo.

2. Yo me he establecido en Puerto Príncipe, en el noviciado jesuita, junto a otros compañeros del Bonó y del Centro Poveda que hemos venido en representación de la red de organizaciones de la sociedad civil de República Dominicana. Allí coordino con los compañeros jesuitas las acciones a desarrollar. Es mi segundo viaje y ya tengo dos días. Estoy ayudándoles a organizar el proceso y a canalizar la ayuda que viene de República Dominicana. Todavía estamos en fase de responder a la emergencia, que consiste en tener presencia solidaria, alimentación, medicina, higiene y un lugar para descansar.  Estamos acompañando directamente 8 puntos donde hay campos de víctimas.  Y a la vez compartimos la ayuda que nos llega con otros grupos que se acercan para pedir nuestra colaboración. Poco a poco vamos logrando un nivel más grande de organización que hará que esta ayuda sea más oportuna y efectiva.

Les comparto que las necesidades de emergencia son muchas. Además de las ya mencionadas se necesitan baños, tiendas de campaña y  vehículos para transportar la ayuda. A largo plazo hay que pensar en focalizar la ayuda en alguna prioridad sobre la cual concentrar nuestros esfuerzos. Yo entiendo que esta debe ser la educación. Tenemos que ayudar a que todos los niños de Haití tengan buenas escuelas con buenos profesores.

Tengo muchas anécdotas para compartir. De ellas escojo la siguiente. Salimos de Santo Domingo hacia Haití y de camino decidimos pedir a los camiones de donaciones, que ese día se dirigían a Barahona para ser depositados en una nave industrial, que nos acompañaran. Llegamos a Jimani, pueblo fronterizo con Haití, dejamos organizado un equipo con personal de Bonó y el Centro Poveda y cruzamos la frontera con dos grandes camiones de ayuda. Nos aseguramos de ser acompañados de seguridad militar. Llegamos al noviciado jesuita ya casi de noche y no descargamos los camiones por miedo a la reacción de la población. Ya no teníamos seguridad militar… Pero diligenciamos para tener dos policías para la vigilancia de esa noche.

Al día siguiente, temprano en la mañana descargamos y luego nos reunimos para organizarnos. Mientras nos reuníamos un gran número de personas empezó a golpear la puerta pidiendo que se distribuyera la comida. Detuvimos la reunión y pensamos en lo peor. Hubo que llamar a la policía. Llego la policía y la gente no se dispersó. El comandante nos pidió que les diéramos una botella de agua y les despidiéramos con la promesa de que también a ellos les daríamos de la ayuda recibida. La gente aceptó y les prometí que iría a hablar con ellos más tarde.

Esa tarde me acerqué a ellos. Nuestro noviciado está en la entrada de su barrio, que es muy pobre y en el que residen muchas víctimas del sismo. Esa tarde tuvimos una excelente asamblea de moradores. Entendieron que necesitábamos tiempo para organizar la distribución, nosotros entendimos que ellos también debían ser beneficiarios de nuestra ayuda. Les compartí nuestro miedo y sentimiento de inseguridad, ellos nos afirmaron que en la zona ellos pondrían la seguridad, se organizaron para recibir la ayuda y se comprometieron a ayudarnos a descargar los camiones de ayuda. No saben la alegría que me dio todo este proceso. Una alegría ligada a una nueva comprensión de la situación, a unas referencias muy concretas de personas, a una nueva forma de gerenciar la ayuda. Hay que integrar a la gente lo más que se pueda en el proceso mismo… Cuando se agolparon la gente a nuestra puerta recuerdo la voz y el rostro de Soucet, una mujer muy valiente que exigía comida, con enojo y valor. Recuerdo mi temor frente a tanta gente. Ahora veo caras amigas, gente con las cuales compartir y trabajar juntos por una misma causa… Ahora tenemos una seguridad y protección más fuerte que la que nos pueden brindar las fuerzas militares, tenemos el acompañamiento de quienes pretendíamos acompañar y ayudar…

 

Me detengo aquí por el momento. Nos seguimos encomendando al Dios de la vida y el amor que nos renueva diariamente aumentando nuestra esperanza en la posibilidad de un mundo más fraterno…

 

De ustedes,

 

Mario Serrano Marte SJ

Cortesía:  P. Juan Miguel Zaldúa, S.J., Socio de la Provincia de Venezuela.


¿Qué sabemos de Haiti?

Posted: Enero 17th, 2010 | Author: Rocío Silva Santisteban | Filed under: Kolumnas | Tags: | No Comments » Imagen de previsualización de YouTube

“Bajo las mantas, / en los pajonales/ bajo los puentes/ sobre los canales/ Hay cadáveres”. Estos versos del argentino Néstor Perlongher son una voz anticipada de lo que sucede en esta y otras tragedias parecidas: a la muerte no se le tiene respeto cuando la vida no tiene sentido. A la pobreza se le suma la desgracia y entonces se pierde dignidad. Los cadáveres haitianos aparecen en las veredas, bajo las telas blancas en el mejor de los casos, sobre los escombros, tiznados de blanco del cascajo, apilados uno sobre otros, formando un paisaje de cuerpos que parecen bolsas, pero que no tienen ni bolsas, no tienen ni fosas, no tienen ni dónde caerse muertos.

Los peruanos poco sabemos de Haití, es nuestro premio consuelo cada vez que nos encontramos en el penúltimo lugar de alguna situación terrible: ellos siempre estarán peor.  Para nosotros Haití es una mescolanza de destrucción, precariedad estatal, exotismo, población en extrema pobreza y gobiernos corruptos junto con vudú, zombis, Tonton Macoutes o las milicias de Papa Doc, y toda una suerte de corruptelas exóticas e ininteligibles, que convierten a esa parte de La Española en el país más olvidado de Occidente. A veces ni eso, a veces solo sabemos que Port-au-Prince está a una hora de Punta Cana, pero a ningún nuevo-rico-post-TLC se le ocurriría pasar sus vacaciones en Haití.

Yo conocí Haití por la literatura –inevitable– sobre todo por El reino de este mundo, la novela que Alejo Carpentier, el eterno cubano, nos dejó como legado sobre la rebelión de los esclavos Boukman, Toussaint-Louverture, Dessalines y, sobre todo, el legendario Mackandal, la primera revolución de esclavos autogenerada y sostenida en el tiempo, la única rebelión de esclavos triunfante en el mundo que forjó la primera nación independiente en América Latina. La novela, por supuesto, también incide en el reinado posterior de Henri Christophe y el declive de esa farsa llamada “nobleza haitiana”, una decadencia demasiado pronta para las luchas y victorias de estos grupos de hombres que solo tenían la fuerza de sus brazos para ser libres.  Eso me quedó de Carpentier: hombres y mujeres, en un Caribe que pulveriza por el calor, todos sedientos de vida.

Hoy algunos jóvenes conocen Haití a través de la música, sobre todo, de Wyclef Jean, a quien algunos recordarán porque salió en un video con Shakira (‘Hips don’t lie’), pero otros, por sus covers de los dos Bob (Marley y Dylan) pero, sobre todo, por su unión con otros jóvenes negros inmigrantes como él en Estados Unidos para formar The Fugees, el grupo que llegó al éxito mundial con Lauren Hyll. Sus canciones ahora en solitario hablan precisamente de la precariedad de Haití: “Si yo fuera presidente/ saldría elegido el viernes/ asesinado el sábado/ enterrado el domingo…”. Hoy Wyclef Jean es el artista haitiano que reclama con más ahínco redes de ayuda para su país y donaciones; aunque, como ya se sabe, una que es la reina de las sospechas también sospecha de los administradores de la desgracia. 

Así que no sabemos nada de Haití si seguimos repitiendo los lugares comunes. No sabemos nada de Haití si nos sentimos un poco mejores ante la desgracia ajena, si los denominamos “pobrecitos” como si solo fueran un país mendigante, si levantamos los ojos al cielo como si solo sobre ellos pudieran caer todas las calamidades. Pero tampoco es cierto: en Haití hay historias de dignidades, sabor, color y ahora dolor, y no necesitan conmiseración sino posibilidades.

Esta kolumna ha sido publicada el domingo 17 de enero de 2010 en La República.


Las 1001 mentiras y los 40 ladrones

Posted: Enero 10th, 2010 | Author: Rocío Silva Santisteban | Filed under: Kolumnas | No Comments »
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Ali Baba en versión del genial pintor inglés Aubrey Beardsley: cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

“Se requieren siete mentiras más, aparte de la primera, para acercarse ligeramente a un falseamiento óptimo de la verdad” esta frase de Martín Lutero, cuya precisión es tan fútil como absurda, se adecúa en este verano solapado a lo que vivimos mientras escuchamos a nuestro presidente patinando ante la encuesta de las 27 mil almas. ¿Ocho mentiras hacen el 10% de una verdad?

Algo así pensaba también el astuto de Joseph Goebbels, el ministro encargado de la propaganda de Adolf Hitler, quien solía decir que una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad. Si Lutero sancionaba la idea de mentir otras siete veces para sostener la primera; Goebbels, por el contrario, estimulaba la repetición de una mentira en  un eco casi infinito para darle cierta pátina de veracidad a una falacia. ¿Mil y una mentiras pueden construir entonces la realidad?

Jamás. Ni Goebbels, ni Sherezade, pudieron hacer agua del aceite. Una mentira es siempre, inextinguiblemente, una mentira, a pesar de que sea secreta, de que se disfrace, de que se mimetiza con el entorno. ¿Por qué los políticos son mendaces?, ¿por qué dicen mentiras con “una indiferencia interna respecto a lo verdadero y lo falso, a causa de la cual se miente uno incluso a sí mismo” como sostiene el filósofo austriaco Aurel Kolnai? En sociedades de democracias precarias los políticos hacen uso de esa delicada línea entre lo falso y lo verdadero para convertirla en un borde borroso y mugriento. Sucede que moralmente no nos choca la mentira porque nos hemos acostumbrado a ella, como el esclavo se acostumbra al cepo cuando ha dejado de soñar con la libertad. Los políticos se dicen y contradicen y se desdicen, para luego, frente a las luces y las cámaras, reafirmar lo contrario o lo que no se dijo al principio. No es cantinflesco, es obsceno.

La obscenidad y la mendacidad son parientes cercanos. Cuando alguien dice algo completamente falso sin conmoverse internamente, sin darse cuenta de aquello que le da a la mentira su nota de asquerosidad, es porque ha llegado a un cierto estado de des-humanización. Cuando uno no percibe a un gusano escurridizo y sinuoso –como lo es una falsedad– entonces se está mimetizando en un gusano; cuando uno no percibe la mendacidad de un político, entonces debería levantar la guardia.

La mendacidad es hostil pero no directa, una agresividad cobarde que se esconde en actitudes oblicuas, pero que penetra con su filo desollando la capacidad ética del receptor. Kolnai sostiene que el receptor de la mentira, al darse cuenta de la misma, debería sentir repulsión: le debería enervar esa sensación de cercanía ante algo contaminado por la falsedad voluntaria. El gran problema del Perú y de otros países es que hemos perdido esa capacidad de indignación y de asco, de repulsión positiva, ante los farsantes y los cínicos. ¿Se trata acaso de la docilidad ciudadana ante la estrategia de la propaganda de Goebbels: “miente miente que algo queda”? Si es así Goebbels no murió nunca y se convirtió en “sentido común” en América Latina. Si es así, de alguna manera, el fascismo ganó esa guerra y las otras guerras simbólicas: Montesinos debería cantar victorioso en su celda y las cenizas de Hitler brincar sobre la tierra.

Esta kolumna ha sido publicada por La República el domingo 10 de enero de 2010.


Nuevo provincial de los jesuitas

Posted: Enero 7th, 2010 | Author: Rocío Silva Santisteban | Filed under: Kolumnas | No Comments »

Miguel Cruzado, S.J., es el nuevo Provicial de los Jesuitas reemplazando en el cargo a Carlos Rodríguez Arana, S.J.

miguel_cruzadoMiguel Cruzado, natural de Paita (Piura), tiene 39 años y es sociólogo de profesión, graduado de la Pontificia Universidad Católica y acaba de ser designado como Provincial de la Compañía de Jesús en Lima, esto es, como una especie de coordinador general de la misma en el Perú. 

Cruzado ingresó a la Compañía de Jesús en el año 1995. Como jesuita hizo los estudios de Filosofía en la Universidad Antonio Ruiz de Montoya y Teología en el Centre Sèvres de Paris, obteniendo la licenciatura en Georgetown University (Washington - Estados Unidos).

En el año 2005 fue ordenado sacerdote en la Basílica Nuestra Señora de la Merced de Paita y en el 2009 hizo la Tercera Probación (última etapa de la formación antes de hacer los Últimos Votos) en México. Hasta hace unos meses se desempeñaba como coordinador del Apostolado Social de los jesuitas del Perú y durante el mes de diciembre estuvo trabajando como párroco de Ocongate, Cusco.

De hecho se trata de un reto para la orden, en tanto Miguel Cruzado, SJ. es una persona muy joven, con una trayectoria académica y social muy sólidas y que, por cierto, ha despertado grandes espectativas sobre todo entre los jóvenes –jesuitas y laicos– vinculados a sus diversas áreas sociales y académicas.  

La Orden de los Jesuitas fue fundada por San Ignacio de Loyola en el año 1534. Al Perú llegaron en 1568 y ya entonces se dedicaron a la educación desde los colegios de caciques (en uno de ellos se educó Túpac Amaru), las doctrinas (destacando las famosas reducciones del Paraguay), el colegio San Pablo. Algunos de los jesuitas que tuvieron un rol destacado en el Perú fueron Francisco del Castillo, el místico peruano Antonio Ruiz de Montoya –quien escribió un libro muy intenso denominado Silex del Divino Amor–, el cronista José de Acosta y el enigmático Blas Valera, cuyo libro Historia Occidentalis, en cinco tomos, se perdió tras el saqueo de Cadiz por los ingleses. En la historia contemporánea algunos jesuitas destacados, entre otros, fueron Felipe Mc Gregor, Monseñor José Luis Dammert y el antropólogo Manuel Marzal.

A los dos últimos los conocí personalmente y tanto Monseñor Dammert –Obispo de Cajamarca– como Manolo Marzal –rector de la UARM– fueron personas que apostaron por una visión diferente del Perú, por una ciudadanía plural y por un debate de sus ideas desde un respeto a la otredad y a la diversidad.  Considero que Miguel Cruzado también hará el camino por esos mismos andares, con la franqueza piurana que lo caracteriza y la persistencia que se requiere en un momento  en que la Compañía de Jesús se enfrenta a nuevos desafíos.


Desocupan kasa okupa “Patio Maravillas”

Posted: Enero 5th, 2010 | Author: Rocío Silva Santisteban | Filed under: Kolumnas | Tags: | No Comments »

El término “okupa” de esta kolumna está tomado de la idea de “ocupar espacios” sin pedir permiso, simplemente por el hecho, de ser espacios libres que, por algún motivo, han sido olvidados por los demás. Esta idea básica es la que mueve a “okupar kasas” en Madrid y otras ciudades españolas. La idea es generada en Inglaterra y en Alemania en los años 70 y 80 del siglo pasado por los llamados “squatters”: jóvenes desempleados en busca de un espacio para vivir que se reunen en “comunas” y las organzan de manera libre según sus propias utopías.

Por algún motivo en España es donde más resistencia de estos espacios okupados se ha mantenido con los años. Uno de las últimas kasas okupadas que ha sido desalojada el día de ayer es el Patio Maravillas en Malasaña, centro de Madrid. Las kasas okupas no solo son lugares para vivir, sino básicamente, espacios donde compartir una manera de pensar anti-sistema. En el Patio Maravillas, por ejemplo, hay una tienda llamada Sin-Coste (con el logo del lagarto de Lacoste), donde hay ropa y accesorios de todo tipo, y uno entra, se los prueba y se los lleva. No tienen precio.

Así como no tiene precio, que estos jóvenes madrileños luchen y resistan al ataque del consumismo, y en medio de las amenazas, organicen un espacio autogestionado, donde se dictan talleres de todo tipo (desde español para inmigrantes hasta yoga para estresados) y donde se pone de manifiesto la idea de la “vida buena” tan ajena a los presupuestos ideológicos que proponen al desarrollo como una seguidilla de ganancias, lucro y usura. El Patio Maravillas era un centro social y cultural, donde se asesoraba extranjeros por abogados especializados, donde no solo se dormía sino que se vivía plenamente, y en donde también los niños tenían un espacio para opinar libremente: las llamadas “chiqui-asamblea”.

Aquí un video del Patio Maravillas.

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Pero como lo han sostenido los okupas madrileños desde hace años: una kasa se cierra, otra kasa pronto se abrirá…