defiende el enfoque de género

PPK en Cocachacra

El presidente del Perú fue para ofrecer soluciones a la falta de agua pero el pueblo le exigió pronunciarse sobre Tía María 

Publicado: 2017-01-24

Primero dijo que iba en diciembre, luego en los primeros días del 2017, más adelante que el 20 de enero, después que el 24; entonces el Ministro de Agricultura, en la zona, dijo que PPK de ninguna manera viajaba al Valle de Tambo: a los dos días llegó para sobrevolar el valle y las zonas de las probables represas, y para presentarse ante la gente en el estadio municipal con un resguardo de centenas de policías. 

Habló cinco minutos ante un auditorio relativamente espontáneo porque, frente a la confusión de fechas, los cocachacrinos no se habían preparado. El presidente de la Junta de Usuarios Del Valle de Tambo, Jesús Cornejo, no estuvo presente y la presidenta de la Junta del Valle Mejía-La Ensenada, Mariluz Marroquín, se encontraba en Lima. Es cierto que el alcalde Helard Valencia convocó unos días antes a una reunión de propietarios y vecinos para informarles sobre la necesidad de estar organizados y proponer ciertas demandas ante el Presidente del Perú, pero en la misma reunión, según fuentes locales, no se concretó una agenda.

Los vecinos y activistas a favor del agro, como las decenas de mujeres que fueron detenidas y hasta golpeadas durante el pico del conflicto (2015), sí lograron ir porque, ante la inusual presencia de policías, dedujeron de inmediato que PPK se acercaba. En esos cinco minutos Kuczinsky no quiso hablar del proyecto Tía María: “vamos a mantener un poco de silencio para escuchar lo que les tengo que decir...” Fue entonces cuando los vecinos, que habían entrado al estadio enarbolando banderas verdes, le gritaron: “agro sí, mina no”. PPK insistió: “no he venido a hablarles de Tía María” y el pueblo se molestó gritando a todo pulmón la consigna “agro sí mina no”.

El hermoso Valle de Tambo: fíjese como se ha ido ampliando la frontera agrícola. 

PPK es el primer presidente que viaja a Cocachacra cumpliendo la palabra empeñada durante la campaña; pero la actitud ha sido la misma de políticos anteriores: “yo he venido a decirles/ yo no los voy a escuchar”. Las promesas de hospitales en Cocachacra y Dean Valdivia no convencieron, menos aún la idea de construir la represa de Peñas Negras porque a los agricultores del Valle de Tambo les han prometido hace treinta años la represa de Partiture y no se concreta hasta la fecha. En el valle los agricultores saben que requieren urgentemente del agua: la demora de las lluvias esta temporada ha postergado las siembras y traslados de almácigos del arroz con el peligro de no concretar una buena cosecha. Mariluz Marroquín me lo confirmó hace unos días y también exigió la presencia de Verónika Mendoza y de Marco Arana con, antes o después de PPK. Una arrendire de la zona me confesó su malestar: “deberían apoyarnos en lugar de pelearse entre ellos”.

Uno de los heridos por perdigones de la PNP (2015) saliendo de asamblea con CNDDHH. 

PPK dijo una verdad en su discurso: “sin agua no hay progreso”. En realidad, sin agua no hay vida. Ni soberanía alimentaria. Ni humanidad. Priorizar el agua para la agricultura es una decisión política y PPK y los tambeños lo saben. Por eso, hubiera sido mejor, que el presidente viaje para escuchar.


Esta kolumna ha sido publicada el día de hoy en La República. 


Escrito por

Rocío Silva Santisteban

Rocío Silva-Santisteban Manrique (Lima, 1963) Escritora, profesora, activista en derechos humanos y políticamente zurda.


Publicado en

Kolumna Okupa

Artículos, kolumnas, reseñas de libros, poesía y reflexiones varias de Rocío Silva Santisteban.