la naranja está partida

Alberto Acosta en el Perú

Ex presidente de la Constituyente de Montecristi y uno de los promotores del concepto del sumaq kawsay o buen vivir estuvo en Lima para participar de homenaje a Aníbal Quijano

Publicado: 2019-05-07

Ayer comenzó en la UNMSM un congreso en homenaje a nuestro ilustre y recordado Aníbal Quijano. El congreso que cuenta con la participación de verdaderas figuras de la academia en Latinoamérica (Rita Segato, Walter Mignolo, Catherine Walsh, Edgardo Lander, José Bengoa, Agustín Lao-Montes, entre muchos otros) ha traído al Perú por enésima vez a un economista ecuatoriano que es, realmente, un maestro de las resistencias al extractivismo, del buen vivir, de la solidaridad entre movimientos sociales y artífice de una de las constituciones más progresistas del mundo, me refiero a Alberto Acosta.

Acosta (Quito 1948) ha sido ministro de energía y minas en su país y es uno de los intelectuales latinoamericanos que han forjado con mucha persistencia un cuestionamiento claro a los diversos extractivismos, sobre todo, los que en Ecuador están destruyendo el medio ambiente. Una de sus causas, junto con muchos jóvenes, ha sido “Yasunidos”: movimiento que surgió para protestar contra la decisión de Rafael Correa de permitir la explotación petrolera en la reserva del Yasuní. Acosta ha sido presidente del Tribunal por los Derechos de la Naturaleza y ha publicado más de cincuenta libros, pero entre ellos, destaco El Buen Vivir. Sumak Kawsay, una oportunidad para imaginar otros mundos (Icaria, 2013).

El domingo pasado tuve la suerte de conversar y escuchar a esta magnífica persona y mejor maestro durante una hora; sentados alrededor de una mesa, Acosta nos ha dado la mejor lección para organizar a la izquierda en pos de una constitución: debemos apostar por los procesos. Cuando uno de los interlocutores le comentó que hay muchas coincidencias programáticas pero a la hora de los loros, todos nos peleamos por el candidato a las elecciones, Acosta volvió a insistir: debemos reunirnos en pos de los procesos lo que implica escuchar a los movimientos vivos y no tener fe en las “coincidencias programáticas”. Y viniendo de un país en que el movimiento indígena puso y sacó a tres presidentes de la república es fundamental escuchar esta voz.

Nuestra izquierda local requiere, con urgencia, mirar hacia nuestros países vecinos para poder reconocer los errores y proponer salidas. Una de ellas es la autonomía del Sumak Kawsay y el cuestionamiento al antropo-androcentrismo de nuestro derecho positivo.

Esta kolumna ha sido publicada hoy en La República.


Escrito por

Rocío Silva Santisteban

Rocío Silva-Santisteban Manrique (Lima, 1963) Escritora, profesora, activista en derechos humanos y políticamente zurda.


Publicado en

Kolumna Okupa

Artículos, kolumnas, reseñas de libros, poesía y reflexiones varias de Rocío Silva Santisteban.