Okupar el espíritu libre

No, no todos somos culpables

Posted: mayo 6th, 2012 | Author: Rocío Silva Santisteban | Filed under: Kolumnas | Tags: , , , , | No Comments »

Genial Carlín muestra a los tres ministros: Otárola, Valdés y Lozada.

Todos estamos conmocionados por las imágenes de don Dionisio Vilca llamando a su hijo en la espesura de la selva alta del VRAE, entrando con dos guías machiguengas a buscarlo. Todos estamos conmocionados por las imágenes que no hemos visto sino apenas imaginado con reservas: el padre encontrando el cadáver, torturado, perdido, como decía él mismo en una entrevista “ahí tirado”, de su hijo de 20 años: un suboficial de la Policía Nacional que fue abandonado por el helicóptero piloteado por un capitán que, a pesar de la presión de sus compañeros, no quiso regresar. El padre llevando el cadáver de su hijo, cargado en una manta, a través de varios kilómetros, hasta que encuentra un taxi donde lo transporta a la comisaría de Kiteni. En Lima, la abuela que ha llorado toda la noche y está saliendo de ese sopor de la sedación con calmantes, solo atina a afirmar frente a la cámara: “No lo han buscado, no lo han buscado, lo han dejado como a un perro”.

Que no se haya buscado a los dos suboficiales Astuquillca y Vilca nos ha indignado a todos, desde congresistas de posiciones diferenciadas como Javier Diez Canseco y Marisol Pérez Tello, hasta el simple hombre de a pie que también tiene un hijo de la misma edad y no puede dejar percibir ese temor primario ante la muerte. Pensar que si hubieran sido rescatados podría hoy Vilca estar vivo. Ese es el punto principal. En la comisaría de Kiteni se aceptó que, en verdad, no se había buscado a ninguno de los dos suboficiales porque no se recibieron órdenes en este sentido.

Sin embargo, también es necesario precisar que fue el mismo Dionisio Vilca quien, cuando se internó en el monte, le pidió a la Policía que lo dejaran ir solo. El padre no ha tenido miedo, ni ha pensado en que podría encontrarse cara a cara con las huestes de “Gabriel”, y a pedido de los propios machiguengas, no ha convocado a la Policía porque, en esas poblaciones, les tienen miedo. ¿Cómo caminar por el VRAE con varios policías a su lado? Imposible. Por eso mismo ha sido la población de Kiteni, sobre todo los pobladores indígenas de Alto Lagunas, quienes han apoyado definitivamente a este hombre desesperado.

Desde Lima se ha pedido que renuncie el ministro del Interior y los congresistas han votado por una moción de censura contra los ministros Lozada y Otárola por incapacidad. A la fecha han muerto ocho miembros tanto del Ejército como de la Policía, y el ministro de viaje en Colombia mientras que su despacho difunde un comunicado sosteniendo que fueron los efectivos policiales quienes encontraron el cuerpo. Es un caos esta situación: unos se culpan a otros, otros a los unos. Pero siguen ahí las huestes de “Gabriel” y de “José”, secuestrando niños y asesinando policías. Hay cientos de planes sobre la zona y no se cumplen. ¿En qué momento vamos a admitir que con corrupción e indolencia no se puede contener a los narcoterroristas? Y no todos somos culpables: por supuesto que no. Esa difusión de la responsabilidad es una irresponsabilidad. Acá hay muertos y otros demasiado vivos.

Esta kolumna ha sido publicada en La República el domingo 6 de mayo.


Los hijos del terror

Posted: abril 30th, 2012 | Author: Rocío Silva Santisteban | Filed under: Kolumnas | Tags: , , , | No Comments »

Toda la semana se ha hablado de los niños secuestrados por las huestes de los camaradas José, Gabriel y los otros hermanos Quispe Palomino en el VRAE, se ha levantado la voz de las instituciones y del Estado, el presidente Ollanta Humala se ha indignado y ha dicho que se van a “recuperar” a esos niños y el premier Valdés ha conminado a las ONGs de derechos humanos y protección de la infancia a que hagan algo. Sin embargo, los niños secuestrados del VRAE siguen ahí. Con su inocencia interrumpida, con sus war-games totalmente reales, con sus prácticas rutinarias y asfixiantes, cantando canciones como “empuña tu fusil/ que es tu felicidad” para seguir empuñando sus fusiles, sus AKMs, su miseria. Creyendo que ese es el mundo real. Creyendo que esa exclusión será su sino durante toda su vida.

¿Qué debemos hacer? Todos hablan de planes integrales, el asunto es que el VRAE tiene varios de ellos. Desde hace años se han hecho diagnósticos, evaluaciones, y se han propuesto estrategias y metas, pero lo que les falta a todas estas buenas intenciones es algo que el Ministerio de Economía y Finanzas siempre mezquina: presupuesto. Se requiere de real voluntad política para empezar a poner coto a esta miseria de peruanos y peruanas que, debido precisamente a los índices de pobreza de la zona, han sido permeados por el narcotráfico y por el terrorismo. Un niño gana un jornal de 3 soles por cosechar coca. Si una niña de 14 años, matziguenga, es intercambiada por algunos objetos valiosos y dada como “esposa” de cualquier individuo que puede comprar algunas latas de atún, entonces la posibilidad de que estos niños sean enrolados en el Militarizado Partido Comunista del Perú es, para sus padres, la urgencia de salvarles la vida.

Finalmente, los terroristas de esta zona tienen dinero y pagan bien por la comida y los enseres.

Carlos Tapia ha propuesta la creación de una Oficina del Alto Comisionado de Pacificación del VRAE, con cargo de ministro, presupuesto y asiento en el Consejo de Ministros, porque la situación lo requiere y lo exige. No podemos caer en el mismo error de los gobiernos de Fernando Belaunde y Alan García: dejar en manos de los militares la solución de esa zona atestada de narcotraficantes y sus guachimanes, zafando cuerpo cuando se requiere civiles para asumir las decisiones de gobierno. No repitamos la historia ayacuchana. El Ministerio de Inclusión Social tiene que tomar cartas en el asunto, porque solo con la esperanza de una inclusión real estos niños serán salvados. Y nos referimos a los secuestrados por SL pero también a los que trabajan con los cocaleros y a los niños indígenas que mueren de abandono.

El miércoles pasado en el programa Lo Justo, de La Mula TV, entrevisté a Rosa Lía Chauca, educadora de REDINFA, quien ha trabajado con niños soldados desde hace varios años, y una propuesta innovadora que ella sostuvo durante la entrevista era no entender que “rescatarlos” implique sacarlos de la zona sino, por el contrario, asumirlos dentro del mismo VRAE desde diversos programas sociales inclusivos. Para ella “sacarlos” y trasladarlos al INABIF en el Cusco o Ayacucho sería potencialmente más traumático que re-educarlos a partir de programas específicos en la zona. Según informes del antropólogo Adolfo López Córdova, quien ha trabajado desde hace varios años en la zona de Kiteni, la mayoría de la población infantil del VRAE son “rubios”, es decir, niños totalmente desnutridos, con índices que pueden llegar en ciertas zonas al 72%.  Estas cifras deben escandalizarnos. ¿Cuántos años más vamos a seguir denunciando para salvar a estos hijos del terror?

Esta kolumna fue publicada en La República el domingo 29 de abril de 2012.


Amor a primera vista

Posted: abril 28th, 2012 | Author: Rocío Silva Santisteban | Filed under: Un poco de poesía no le hace mal a nadie | No Comments »

Graffiti in eine Berliner Strasse.

Wilslawa Szymborzka

Ambos están convencidos
de que los ha unido un sentimiento repentino.
Es hermosa esa seguridad,
pero la inseguridad es más hermosa.

Imaginan que como antes no se conocían
no había sucedido nada entre ellos.
Pero ¿qué decir de las calles, las escaleras, los pasillos
en los que hace tiempo podrían haberse cruzado?

Me gustaría preguntarles
si no recuerdan
-quizá un encuentro frente a frente
alguna vez en una puerta giratoria,
o algún “lo siento”
o el sonido de “se ha equivocado” en el teléfono-,
pero conozco su respuesta.
No recuerdan.

Se sorprenderían
de saber que ya hace mucho tiempo
que la casualidad juega con ellos,

una casualidad no del todo preparada
para convertirse en su destino,

que los acercaba y alejaba,
que se interponía en su camino
y que conteniendo la risa
se apartaba a un lado.

Hubo signos, señales,
pero qué hacer si no eran comprensibles.
¿No habrá revoloteado
una hoja de un hombro a otro
hace tres años
o incluso el último martes?

Hubo algo perdido y encontrado.
Quién sabe si alguna pelota
en los matorrales de la infancia.

Hubo picaportes y timbres
en los que un tacto
se sobrepuso a otro tacto.
Maletas, una junto a otra, en una consigna.
Quizá una cierta noche el mismo sueño
desaparecido inmediatamente después de despertar.
Todo principio
no es mas que una continuación,
y el libro de los acontecimientos
se encuentra siempre abierto a la mitad.

De Wislawa Szymborzka. “Fin y principio” 1993 (versión de Abel A. Murcia).


Victoria impecable

Posted: abril 24th, 2012 | Author: Rocío Silva Santisteban | Filed under: Kolumnas | Tags: , , , , | No Comments »

La semana pasada el informe de IDL Repoteros, centro de investigación periodística de una gran seriedad dirigido por uno de los más respetados periodistas de América Latina, Gustavo Gorriti, puso en evidencia no solo la política errática del gobierno en torno al tema del rescate de los rehenes al hacer públicas las conversaciones y negociaciones entre la empresa y las huestes terroristas de “Gabriel”, sino además, la cobardía de algunos oficiales de la policía al dejar abandonados a tres de sus efectivos en plena zona de enfrentamiento y no regresar a recogerlos.

El Informe del IDL, rebotado también en Diario16 y La Mula, titulado “El abandono”, pone en evidencia las maniobras del helicóptero tripulado por el Capitán Jesús Soto, que decidió retirarse de la zona donde se había dejado a los tres soldados ante el fuego de francotiradores. Como sostiene Gorriti, luego de diversas consultas a especialistas, lo ideal hubiera sido que el helicóptero “se eleve, corte el ataque, pida apoyo, ablande y entre de nuevo”. Sin embargo se retiraron para dejar a estos tres jóvenes soldados a su suerte y frente a un enemigo que conoce la zona y sabe perfectamente cómo moverse. El cínico de “Gabriel” además, en sus declaraciones tomadas por los medios, reconoce que debieron matar a los soldados porque se resistieron hasta el final. Es decir, a diferencia de los oficiales que huyeron, la tropa supo morir con dignidad.

Sin embargo, mientras escribo estas líneas, el gobierno sigue buscando a los suboficiales y no acepta la información dada por el terrorista que, por cierto, podría haber mentido para jactarse de su poder. Asimismo la reacción del gobierno ante el reportaje del tal “Gabriel” ha sido la más errónea pues deciden “matar al mensajero”: quejarse de los medios que le dan “tribuna” a un asesino. ¿El periodismo, entonces, para ser patriota no debe informar?

Más bien habría que rescatar las diversas formas como los medios han difundido el reportaje para hacer un análisis del discurso de ese individuo que mezcla con desparpajo una especie de ideología comunista globalizada, ad hoc a las necesidades de los capos de la droga, con un nacionalismo etnocacerista en versión remasterizada. Las roqueteadas apenas son “caca de gaviota” y los suboficiales son unos “cobardes chilenizados”. El Premier Óscar Váldes ha dicho que “siguen teniendo ideología comunista” pero estos “remanentes” llaman a su vez “genocida” a Abimael Guzmán. La pregunta que uno se plantea acá es de qué manera actúan, porque al parecer, como decía en un testimonio de la CVR un tal “Wally”, los terroristas del VRAE, se sienten más “nacos” que “tucos”, y toda esa palabrería maoísta la usan como tapadera.

Pero, bueno, el Premier y el Presidente, no tienen por qué ser analistas discursivos, pero en la medida que son ex militares, ¿cómo es posible que no hayan podido monitorear de manera más efectiva este despliegue policial y militar?, ¿cómo han permitido que este operativo se diera de esta manera tan errática y, por último que se haya comunicado a la prensa información con falsedades y vacíos haciendo cálculos políticos pragmáticos?, ¿cuál es el significado de “victoria impecable” para el gobierno?

Publicado el domingo en La República y en la página de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos.


La madre (mía) del cordero

Posted: abril 15th, 2012 | Author: Rocío Silva Santisteban | Filed under: Kolumnas | Tags: , , , | 1 Comment »

María Sullca y Teresa Avila, familiares de los dos desaparecidos. La CIDH recibió la petición en el año 2010.

La semana pasada un artículo firmado por Marcos Aquino y Terry Wade, ambos periodistas de Reuters, ha causado un conato de escándalo, y como siempre, los oficiosos del gobierno han salido a dar declaraciones sin informarse como corresponde. El artículo se refiere a una “petición sobre el Caso Madre Mía ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos” aunque en el primer párrafo del mismo se obvia la fecha de presentación de tal petición: hace dos años.

Los ayayeros y los periodistas siempre funcionales a las más mezquinas intenciones, no pudieron aguantar antes de salir a declarar que los “caviares” locales en alianza con los “caviares” de la CIDH se querían tumbar a un presidente exitoso justo en este momento en que se encontraban los mineros encerrados en el socavón, en que los terroristas remanentes de SL en el VRAE han secuestrado a decenas de trabajadores, en que Cajamarca espera bajo movilizaciones los resultados del peritaje internacional y en que Ollanta Humala está a punto de viajar a la Cumbre de las Américas. Como planetas en línea recta, ambos tipos de caviares, locales e interamericanos, utilizando las argucias más pérfidas y maquiavélicas, se ponen de acuerdo para hundir al hombre fuerte de este país soltando a uno de sus demonios. En resumen: una soberana estupidez que no resiste exégesis posible.

Por eso, colegas y congresistas, los artículos en el periódico digital deben leerse completos y no a medias ni en diagonal, si es que luego van a replicarlos o a opinar sobre ellos. Aquino y Wade han investigado y cruzado fuentes, el requisito mínimo para escribir periodismo y no libelos; sin embargo, al no consignar la fecha de la presentación de dicha petición a la CIDH, sino en el cuarto párrafo, lo que han logrado es desubicar al lector desprevenido pues el titular insinúa que dicho pedido es una “noticia”, ergo, una novedad. Lo cual no es cierto. No hay novedad en una acción pública de hace dos años. Por otro lado, los maledicientes émulos de Goebbels, han “obviado” ese detalle y se han lanzado a sostener que se trata de una acción concertada contra el Presidente del Perú. Ese no es un error. Esa es una estrategia para inducir a errores a los lectores mintiendo, con el objetivo final de justificar algo que la DBA, el fujimorismo y todos los violadores de derechos humanos quieren: que el Perú se retire del Sistema Interamericano de Derechos Humanos.

Lamentablemente la DBA, el fujimorismo, los perpetradores y los periodistas genuflexos a todos los anteriores, están consiguiendo que la opinión pública yerre y crea que el Sistema Interamericano de DDHH nos hace daño. Por eso la encuesta de IPSOS APOYO citada en el artículo de Reuters informa que un tercio de encuestados apoyan el retiro de la CIDH. Miente, miente que algo queda, decía el creador de esa maquinaria infernal llamada campos de exterminio. ¿Y si los alemanes se la creyeron, por qué no los peruanos?

Sin embargo, todavía confío en el olfato de los peruanos ante la mendacidad. Por eso creo que debemos analizar por qué ciertos sectores quieren levantar una vez más esta bandera. Todas las razones jurídicas, procesales y de derecho internacional público sobre la petición a la Comisión han sido recogidas y expuestas en pronunciamientos como los del IDL y de la CNDDHH o en declaraciones como las de Ronald Gamarra. Todos aclaran que esta petición es para “que el Estado garantice la búsqueda de los culpables”, entendiendo que nunca se halló a ningún responsable y por lo tanto el asesinato de Natividad y Benigno sigue impune. Lo que pedimos, lo que siempre pedimos, es que se haga justicia. No obstante, muchos quieren utilizar esta “no-novedad” para desprestigiarnos. Personalmente solo quiero aportar con algunas ideas sobre el motivo profundo por el cual estos actores inducen a error al Presidente del Perú, a diversos funcionarios públicos y al pueblo en general.

Razones para salirse del sistema (interamericano)

EL CAPITALISMO EXTRACTIVISTA  ya no requiere de la democracia, al contrario, la democracia como espacio de debate y ampliación de derechos no es funcional sino un obstáculo, y por eso las megacorporaciones exigen a los Estados que sean cada vez más autoritarios. Por eso mismo cada vez hay más dificultades para sindicalizarse. Hoy los grandes medios de comunicación, como los del Grupo El Comercio o Epensa, son espacios donde el lobby de las industrias extractivas cumple el papel de difundir en la opinión pública la idea que quien propone otro tipo de desarrollo y un manejo responsable del medio ambiente es “radical, extremista y antisistema”. Llamarnos terroristas sería un poco exagerado, pero lo han hecho. Las empresas mineras incluso han querido demonizar a los líderes de estos nuevos movimientos sociales y lo peor de todo es que han tenido éxito. Por supuesto, no lo hubieran podido tener si no fuera con la ayuda de los funcionarios del Estado que han criminalizado a centenas de líderes, o incluso solo de marchantes, empapelándolos con denuncias policiales o fiscales. En Cajamarca se ha llegado a denunciar a un ingeniero de la universidad por dar una opinión técnica sobre recursos hídricos.

No se trata de una situación aislada del Perú, lo mismo sucede en Colombia que tiene miles de dirigentes presos y hasta desaparecidos, o en Brasil con ambientalistas asesinados a tiros. En nuestro país líderes como Marco Arana en Cajamarca o Rosa Amaro en La Oroya, y por motivos bien diferentes, son reglados, perseguidos, amenazados y chuponeados. El capitalismo extractivista espera y desea que solo un modelo de desarrollo se imponga: el primario exportador, cuyo aporte al PBI del año pasado ha sido el 11%, esto es, lo mismo que aporta la gastronomía en nuestro país.

Hoy el rol del Sistema Interamericano de Derechos Humanos está girando a la protección de estos defensores del ambiente, así como de grupos vulnerables como las comunidades indígenas, y de otros liderazgos provenientes de los nuevos movimientos sociales que reclaman con justicia la ampliación de derechos. La ampliación de derechos, a diferencia de la “inclusión social”, es peligrosa para el nuevo capitalismo corporativo.

Por eso apostar por el tema de la inclusión social es bailar al compás de las empresas y sus propuestas de “responsabilidad social”. No implica ampliación de derechos sino “acceso de aquellas personas que no están incluidas en los derechos ya existentes” siempre y cuando sea “dentro de los marcos” que les convienen. Por eso mismo defender los derechos humanos hoy, como ayer durante las diversas violencias políticas de nuestros países (recuérdese a Pinochet y los Chicago boys) es apostar por contravenir la lógica de los mega-capitalistas, sean estos canadienses o chinos. El SIDH es un garante de los movimientos sociales y eso no les conviene ni a las empresas ni a los Estados que encubren a los malos empresarios como ayer a los perpetradores de delitos de lesa humanidad. Así de simple.

MIENTRAS ESCRIBO estas líneas me encuentro en el foro de actores sociales de la Cumbre de las Américas, adonde asistirá el presidente Evo Morales y Hillary Clinton, como los superinvitados y apenas algunos minutos para la clausura. Al foro de empresarios –adonde llegan desde Carlos Slim hasta los ejecutivos de Ripley– van 15 de los 33 presidentes, incluyendo por supuesto a Barack Obama y Dilma Rousseff que presentarán conferencias. Esa es la diferencia.

Esta kolumna (más extensa de lo normal) fue publicada en la revista Domingo de La República de hoy.


Fujimori nunca más: veinte años después

Posted: abril 8th, 2012 | Author: Rocío Silva Santisteban | Filed under: Kolumnas | Tags: , , , , | No Comments » Imagen de previsualización de YouTube

Entrevista a Alvaro Portales sobre las representaciones del 5 de abril (Karen Bernedo).

El 5 de abril de 1992 fue una vergüenza para nuestra sociedad que lo aprobó en un porcentaje altísimo porque pedía a gritos mano dura. Y tuvimos esa mano dura, solo que también fue una mano larga: esa fecha inicia la consolidación del latrocinio sistemático del Estado con cuentas en Islas Caimán u otros paraísos fiscales que aún no son repatriadas; de la delincuencia en las más altas esferas de las Fuerzas Armadas; de la genuflexión de los generales y los coroneles ante Vladimiro Montesinos; de la venta al peso de las conciencias de los dueños de los medios de comunicación y sus lacayos, los periodistas que se agacharon no por un plato de lentejas, sino por su camioneta 4×4; de la imbecilización del pueblo a través de una televisión bruta y funcional al autoritarismo del autócrata. Habría que recordar con arcadas esta desmesura inmoral. Sin embargo, algunos pretenden justificarla y encima la aprueban. ¡Deberíamos arrancharnos, más bien, la piel de vergüenza por ese porcentaje que sigue pensando en un caudillo como libertador y salvador!

A partir del 5 de abril, e incluso mucho antes, se consolidó la organización de todo un sistema desde el Estado para matar gente sospechosa de terrorismo, y no sospechosa. Si bien es cierto que los presidentes anteriores, Belaunde y García, se lavaron las manos y dejaron en las de los militares la represión del terrorismo en Ayacucho y Huancavelica permitiendo que se masacrara a mucha gente y se violara sexualmente a muchas mujeres, Fujimori consolidó todo esto, con la presencia de Nicolás de Bari Hermoza, hoy en la cárcel, como presidente del Comando Conjunto. A su vez, Fujimori no tuvo la dignidad de reorganizar el tejido social, todo lo contrario, lo cooptó a través de un asistencialismo denigrante que no consideró jamás el tema de la inclusión sino solo el de la conmiseración, y mantuvo una televisión que además logró difundir en la opinión pública la invención del tele-pobre, es decir, de ese pobre sin ética y amoral que además era funcional a ese mismo asistencialismo negando cualquier actitud crítica. Fujimori desbarató lo poco que quedaba del movimiento popular, y como bien ha sostenido Víctor Vich, logró perfeccionar el capitalismo insensible camuflándolo como emprendedurismo. El “chorreo” y el “perro del hortelano” son sus hijos bastardos.

El 5 de abril fue inmoral a todo nivel, fue el principio de la cochinada, y justificarlo, en retroceso, es ser verdaderamente necio o ignorante o querer taparse los ojos. O tener el cinismo de Keiko Fujimori –qué le queda a la hija “loser” del autócrata– para decir que “después de esa medida excepcional, se creó un Estado moderno con crecimiento, estabilidad y paz”. ¿Entonces por qué tu papá está en la cárcel?, ¿acaso van a alegar, como Abimael Guzmán, que todo esto no es sino revanchismo político? El pueblo se amodorra, pero no se duerme, señores y señora.

La democracia es difícil, es tensa, hay que pelearla, gasta y desgasta, da cólera; pero es la forma de actuar con dignidad. Lo más fácil es pedirle a un caudillo que venga a solucionar nuestros problemas y darle todo el poder lamiéndole los zapatos. Yo no me agacho, menos para amarrarle los cordones de las botas a nadie. ¿O ya olvidamos esa estrofa del himno nacional que reclama levantar la humillada cerviz?

Esta kolumna ha sido publicada el 8 de abril en Domingo de La República.


No nos acostumbremos a los muertos

Posted: abril 1st, 2012 | Author: Rocío Silva Santisteban | Filed under: Kolumnas | Tags: , , | No Comments »

No es una historia nueva. Tiene siglos. La defensa de derechos ha sido incomprendida y otras tantas reprimida, pero, si no fuera por todos aquellos caídos, las mujeres no podríamos ejercer nuestros derechos civiles y los mineros trabajarían 20 horas diarias, no habría posibilidad de salud  pública o de escuelas gratuitas. Parafraseando a un famoso cantante podríamos decir que son muchos, millones, los muertos de nuestra (precaria) felicidad. En unos 150 años, los jóvenes cajamarquinos o piuranos o madredinos tendrán que recordar a los caídos por evitar la destrucción de árboles o lagunas o la construcción de hidroeléctricas que no hayan inundado miles de hectáreas, aunque al mismo tiempo se preguntarán si no pudieron evitarse todas esas muertes. Y hoy por hoy no podemos sino avergonzarnos de que la cifra de los muertos por uso excesivo de la fuerza durante la represión en conflictos sociales sea de 196 personas en los últimos cinco años y de que, en efecto, todas hubieran podido evitarse.

La Defensoría del Pueblo ha publicado un documento que recomienda el uso de otro tipo de armamento para enfrentar los posibles desmanes durante los momentos más tensos de los conflictos sociales, precisamente debido a las 196 bajas que debemos lamentar desde hace cinco años hasta hoy. Con una policía entrenada, con armamento no letal, con posibilidades múltiples de disuadir sin represiones sangrientas, se puede avanzar. Por supuesto que, por el otro lado, se debe exigir a los líderes de los movimientos sociales que no sean irresponsables y que asuman un liderazgo serio y consecuente; muchas veces azuzar a la población es totalmente fatal ante circunstancias en las cuales cualquier mínima provocación permite el descontrol. A su vez, el Estado debe imponer autoridad y no exponerse al autoritarismo más gratuito. Se cree que demostrando mayor potencia de fuerzas se podrá detener a la población cuando, en el paroxismo del conflicto, eso no hace sino más que instigar a dar la contra.

En un video producido por la Defensoría del Pueblo y que acompaña el documento mencionado, Javier Torres, de SER y una de las personas que saben más de conflictos, sostiene enfáticamente que los conflictos son consustanciales a la sociedad y por lo tanto se debe aprender a vivir con ellos. Son los conflictos de intereses contrapuestos los que, precisamente, hacen avanzar a la democracia. Las protestas sociales por eso están totalmente permitidas y son un derecho de la población en general y es por eso que los niños, desde el nido, aprenden a salir con sus carteles por las calles, porque manifestarse es una de las grandes posibilidades de ejercer ciudadanía.

Pero el Estado debe saber prevenir y creo que en eso este gobierno también está fallando. En Washington el ministro de Justicia nos dijo, en una audiencia de la CIDH, que este gobierno no criminaliza la protesta. Pero a su vez recordó que el “primer muerto de Ollanta Humala” fue por evitar la construcción de un penal en Ica. El diálogo no puede llegar después de los muertos; acostumbrarnos a eso nos coloca más allá de la vergüenza moral. Y espero –sí, aún tengo esperanzas– que el presidente Humala no siga la infamante tesis del perro del hortelano y sepa hablar antes de reprimir. El Estado ya no puede seguir ausente.

Esta kolumna ha sido publicada en La República el domingo 1 de abril a mi vuelta de Washington DC.


Minería win win para todos

Posted: marzo 18th, 2012 | Author: Rocío Silva Santisteban | Filed under: Kolumnas | Tags: , , , | No Comments »

Branda: trabaja 12 horas en un "bar" en Huepetuhe (Foto Thomar Muller para la SPDA).

En su entusiasta crónica sobre la gran feria de minería en Toronto en la que, con nostalgias del lejano oeste, Marco Zileri, de Caretas, describe a los hombres de mina como “una tropa insólita de optimistas impenitentes y adictos a la adrenalina”, recuerda las palabras pronunciadas por nuestro también entusiasta ministro de Energía, Jorge Merino, para referirse a la minería del futuro: “Hagamos una minería amigable, inclusiva, win win para todos”. Al parecer tanto entusiasmo contagia incluso a los periodistas que, un poco antes, estuvieron en la zona de las lagunas shilicas recogiendo información que mostraba más bien el desaliento, desánimo y decepción de los campesinos cajamarquinos con la extracción de metales preciosos.

¿Quiénes ganan con esta fiebre del oro? Ganan quienes tienen la cantidad de dinero suficiente como para realizar las inversiones requeridas y extraer el metal. Es decir, los adrenalínicos optimistas, formales y de millonarias inversiones, australianos o canadienses o peruanos del Perú (perdonen la tristeza), o los informales e ilegales que, destruyendo todo a su paso y sin más corsés normativos que sus propias y “adrenalínicas” ganas de ganar, van deforestando por ejemplo las zonas como Huepetuhe en Madre de Dios. Ganan esos 80 mil mineros artesanales-informales-ilegales pero también ganan Doe Run, Yanacocha y San Ignacio de Morococha, esta última con altos índices de poca transparencia, para mencionar a las tres compañías más desprestigiadas.

¿Y quiénes pierden? En primer lugar, pierden los muertos de los conflictos sociales a raíz de la extracción minera, los que cayeron en Puerto Maldonado tirándole piedras a la policía, y pierde también el suboficial de tercera Guido Quispe Ramos que cegó por una de esas piedras. Pierden aquellas jóvenes llevadas con engaños por tratantes de personas desde Puno o Sicuani a Huepetuhe o La Rinconada, prostituidas incluso solo por un plato de lentejas, y pierden los niños que son explotados por esos ganadores con sobrenombres como la Goya o Comeoro, obligados a jornadas interminables y desechados sin asco en caso de que caigan postrados por la fiebre. Pierden los niños de La Oroya, con índices vergonzosos de plomo en la sangre, y los intoxicados y muertos de Choropampa, ahora que nadie los recuerda.

Con la minería, y hablemos claro, también perdemos todos aquellos que nos quedamos sin recursos renovables hacia el futuro largo de nuestro país. Un futuro que debe estar más lejano que los planes de CEPLAN, es decir, aquella posibilidad de continuar siendo una nación —o lo que se asemeja a una— los próximos trescientos años. Cuidado: sin asumir las responsabilidades totales y completas, sobre todo las sociales, la minería más bien se perfila como lose-lose para todos.

Esta kolumna ha sido publicada en La República este domingo 18 de marzo de 2012.


A mí que no me incluyan

Posted: marzo 11th, 2012 | Author: Rocío Silva Santisteban | Filed under: Kolumnas | Tags: , , | Comentarios desactivados

Yo te incluyo, tú me incluyes, ¿nosotros nos incluimos? O en realidad, ¿ustedes nos incluyen a nosotros? O tal vez, nosotros los incluimos a ustedes como que les hacemos el favor, ¿no? “Por favor, inclúyeme a mí también”. “¿Me permites que te incluya?”. El verbo incluir parece tan democrático y tan políticamente correcto que casi ha devenido en imposible de debatir. Sin embargo, a pesar de que a lo lejos pueda brillar cual oro reluciente, cuando uno se acerca se da cuenta de que el dicho también es pertinente para esta percepción, y no es oro, para nada, aunque brille como si lo fuera.

¿Qué es inclusión? De arranque podríamos decir que es lo contrario a exclusión. Incluir implica agregar a otra persona. Sumarla. Adicionarla. El diccionario de la RAE en su primera definición sostiene que se trataría de “poner algo dentro de otra cosa o dentro de sus límites”. Pero lo más interesante es lo siguiente, la segunda acepción: “Contener a otra, o llevarla implícita”. Entonces, en la medida que incluimos algo en otro, este segundo “lo llevo implícito”. Incluimos a los indígenas en la reglamentación de la Ley de Consulta, entonces este proceso “los lleva implícitos”, hasta que de pronto, por algunas razones que no se llegan a entender del todo de parte de los operadores burocráticos, los indígenas se “auto-excluyen”. “No se quisieron incluir, pues” sería el razonamiento. Pero este razonamiento es falso.

Pero regresemos al término “inclusión social”. Pensemos en una imagen gráfica. Si para ser más justos y equitativos en términos de “gobernanza, ciudadanía y democracia” tenemos que incluir a 1) mujeres 2) indígenas 3) homosexuales y personas LGTB 4) personas con discapacidad 5) tercera edad 6) niños y niñas 7)extremadamente pobres. Me pregunto: ¿quién es el que está adentro? Es decir, ¿quién es aquel al que NO se necesita incluir porque está incluido DESDE SIEMPRE? Pues precisamente todo lo contrario a los ítems del 1 al 7, es decir, el hombre, blanco, heterosexual, sin discapacidad alguna, de mediana edad y de ingresos medios/altos. Las leyes de nuestro país se han hecho para estos sujetos.

A pesar de que en el portal del MINIS se sostiene que inclusión social es “la situación que asegura que todos los ciudadanos sin excepción puedan ejercer sus derechos, aprovechar sus habilidades y tomar ventaja de las oportunidades que encuentran en su medio” la verdadera democracia no implica solamente tomar ventajas o aprovechar habilidades sino, básicamente, pensar en que el sujeto del derecho es múltiple y diverso. No puede existir un solo paradigma basado en la tradición eurocentrada para definir a los sujetos de derechos. Por eso mismo, como mujer, podría decir que “a mí no me incluyas” porque yo quiero ser también el paradigma.

El concepto de “inclusión” tiene un toque misericordioso. Un toque a caridad y fe en la posibilidad de que un excluido y ninguneado desde siempre pueda ser percibido por el Estado como un ciudadano “también”. Creo que debemos dar un giro radical a esta percepción y proponer un sujeto múltiple, pluricultural y diverso como eje de las dimensiones que pretende alcanzar el concepto de ciudadanía.

Esta kolumna ha sido publicada el domingo 11 de marzo de 2012 en La República.


Mi cuerpo no es campo de batalla

Posted: marzo 8th, 2012 | Author: Rocío Silva Santisteban | Filed under: Artículos | Tags: , , , | Comentarios desactivados Imagen de previsualización de YouTube

Este video es una producción de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos y la Embajada Británica (video de José Luis Cuantindoy) y ha sido realizado sobre los testimonios de mujeres violadas que participaron de un seminario sobre Reparación y Justicia en diciembre de 2011 en Lima (ONU Mujeres).

Desde 1980 y durante el transcurso de la guerra interna en el Perú las mujeres fueron violadas y violentadas por el personal militar cuando, muchas veces sin motivo alguno, fueron acusadas de terroristas. De la misma manera los miembros de Sendero Luminoso y del Movimiento Revolucionario Tupac Amaru secuestraron a muchas mujeres jóvenes bajo el pretexto de la militancia guerrillera pero con la finalidad última de convertirlas en esclavas sexuales.

Por ambos lados las mujeres fueron sometidas, humilladas, doblegadas, oprimidas y avasalladas. ¿Por qué? Porque el cuerpo de la mujer, desde los primeros enfrentamientos humanos, ha sido motivo de caza, de pelea, de discusión pero, sobre todo, botín de guerra y ensañamiento con el enemigo.

Nosotras, las mujeres letradas y privilegiadas de este país, con estudios universitarios y una profesión, no podemos hablar “en vez de” las mujeres que sobre sus cuerpos llevan la marca del sometimiento y de la humillación.

La subalterna, en tanto víctima, no tiene voz y quien se arrogue el derecho a su representación cae en la farsa. Pero cuando una “víctima” toma la palabra y pasa a ser una defensora de sus derechos y de los derechos de los otros, entonces, empoderada, deja de ser subalterna y empieza a tener agencia.

Por lo tanto, como dice la intelectual y especialista de la India, Gayatri Spivak, hay que luchar por la subalterna en contra de la subalternidad. Hay que luchar por salir de la victimización. Es preciso acercar nuestra palabra, en la medida de nuestras posibilidades y limitaciones, a las huellas que los cuerpos dolientes de esas mujeres violadas han dejado sobre todas nosotras, las peruanas, huellas que con increíble autoritarismo monologante la ciudad letrada –abogados, profesores, jueces, burócratas, escritores– se ha negado siquiera a mirar.

Todo escrito reflexivo lleva la marca de la micropolítica. Por eso es imprescindible volver a gritar que lo personal es político para entender el proceso perverso del sometimiento durante los años del terror que vivimos los peruanos y el rol que todos cumplimos en él por acción u omisión.

Pero, a su vez, es bueno recordar lo que la poeta norteamericana Adrianne Rich escribió sobre Marie Curie, y que cito de memoria y mal por estricta conveniencia: “la fuente de sus heridas era la fuente de su poder…”